miércoles, 6 de febrero de 2008

El Tapir Melquiades.


Os voy a contar la historia, la chanza, el suceso, que aconteció en un pequeño pueblecito de Soria, donde Melquiades, un tapir con jersey de camuflaje y sombrero de paja, hijo de unos pastores de color azul, se compró ventitresmil hectáreas de suelo inservible.

Y ventitresmil hectáreas son muchas, pero Melquiades, que era idiota, no contó con los permisos de la Reina de Soria, monarca de la comarca, Su Majestad María Gracia de todos los Santos. Así que a casa de Melquiades llegó el visir Pepir, enviado por la Reina.

-hola Melquiades, abre la puerta, soy el Visir Pepir, y traigo nuevas de Palacio. -Uy, Pipir, que delgado estás. -Pues es que correnmalos tiempos, además de que soy un palito de pan tostado, de los de untar en la nocilla, o en la crema de Cacahuete, depende de si quieres dulce ó salado? -¿dulce ó Salado? las dos cosas son dulces! -No, Melquiades, no seas tozudo, la crema de cacahuete es salada, y la nocilla es dulce. -Ya te digo yo que no, vamos hombre, si... -Melquiades, el curandero del pueblo ha pasado 3 meses curándote eso de la guillotina de la última vez, por empeñarte en que la tierra era Plana y Soria un perfecto romboide, hombre de Dios, que una cosa es que los sorianos somos de por sí tenaces, pero lo tuyo es que estás haciendo callo duro en la cabeza de ser tan terco, jodido Tapir. -Bueno Pepir, es cierto, no es momento de discutir temas como estos ahora, y más en Cuaresma del Plátano Caduco, que es pecado precisamente mencionar alimentos para la merienda. -Cierto, Melquiades. Bueno pues al grano... -Al Grano? De qué, de cereales azucarados? De copos de maíz tostados?? Eh, a mí la guardia, el Visir Pepir ha venido a mi casa a hablarme de productos prohibidos de mencionar en cuaresma! -¡Calla, tontoloscojones, que Tapir más imbécil, por Dios! A ver, que te decía, que me envía la Reina para retirarte las concesiones de compra, los arrestáculos monetarios, que vamos, que no puedes comprar ventitresmil hectáreas de tierras, aunque sean yermas de huevo, y más secas que un calcetín sin sudar, que necesitas hacer una petición formal a Palacio, por escrito, compulsado, triplicado y luego un Fax. -Maldita Burocracia, maldito seas tú, Visir Pepir!

Melquiades agarró un bastón, arreó el bastonazo del siglo al pobre Pepir, y partiólo en dos mitades, que claro, al ser un ser de pan tostado, no resistía muchos vaivenes.

La Guardia arrestó a Melquiades, y la Reina de Soria le despojó de sus bienes, le quitó todo menos unos vídeos en VHS donde se grababa "Sea Quest", que le fueron llevados a la celda, donde se los vió una y otra vez durante su condena de 4 años, hasta aprenderse los diálogos.

Moraleja: Hay que tener un par para decir que se vive mejor en el pueblo que en la ciudad.

1 comentario:

Chapu dijo...

JAJAJAJAJA que encanto de bicho, oyes, lo adoptaria por 3 vales descuento del mercadona