viernes, 1 de febrero de 2008

“JÉRJERES EL EMBUTIBLE”, el héroe olvidado e la historia antigua. (I)



fotograma promocional de la única película que se inspira en la vida de Jérjeres. Después se hicieron hasta cinco secuelas.

Jérjeres de Masuplénks, hijo de Arcánides de Masamaltacra, y de María de Medeirostracismo, fue un servicial muchacho enrolado en el ejército de los Medusos, un poblado peleón que en invierno eran trashumantes y en verano unos tunantes, y también un pueblo extrapolarmente guerrero (se dice que aproximadamente tres y medio de los famosos 300, eran Medusos).

Jérjeres pasó los dos primeros años de instrucción militar sirviendo helados de cerebro de mono raquítico, en un puestecito junto a las letrinum, pero pronto se ganó un puesto cuando Andrea el Giganter, el Giganter de las Tierras Túnicas de Serrínprensado, irrumpió en el campamento militar acosando a los más débiles (crías de militar y ancianos de militar, que son los que menos corren), y Jérjeres sin pensárselo dos veces, se escondió tan cobardemente en un bonito jarrón naranja, que cuando por accidente el Giganter se topó con el jarrón y lo rompió, Jérjeres salió del embutimiento al que se había auto-sometido, y el Giganter Creyósemelo de que el Jérjeres era un Genio. No un hombre hábil e inteligente, sino un Genio como el de las lámparas, el de los dibujos animados, el que se esconde en un cubículo para darles el pié de texto a los actores, el clip del Windor.


Despavorido, y despollorido, el Giganter pensó en huir rápidamente, pero tropezó con un general Meduso, y cayó al suelo con tan mala suerte de caer al suelo, siendo inevitable que todo su cuerpo grande y rollizo, cayera al suelo. Una vez el Gigante cayó al suelo, le cogió el gusto al firme, y decidió quedarse allí a dormir. El general Meduso no estaba muy de acuerdo con ser la almohada eterna de un Giganter que no utilizaba limpiaceril para las orejas, pero ya la leyenda recién nacida de “Jérjeres el Embutible” corrió de boca en boca, y de boca a culo y viceversa, que ya se sabe de las tendencias de estas gentes antiguas, que todo lo toqueteaban y a todos los palos hacían, y más si eran militares, clérigos o salvapantallas, ya que todos ellos tenían voto de semi-castidad los jueves, sábados y bisiestos de la bisabuela.


A su regreso al pueblo que le vió nacer, Jérjeres fue recibido como un héroe, como un Hanguman, como un verdadero Chaca con Mayonesa.

Y hasta aquí la primera parte de la historia documentada por mi periquito mediocalvo y un libro de texto de Santillana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jérjeres tiene una rica historia. Pronto más, pronto mejor, pronto todos los detalles de su vida y obra.

Anónimo dijo...

queremos saber más de la historia antigua, abuela mutante!